miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lo que nos depara a los ateos el "amor" cristiano

Ya he contado que gracias al fundamentalismo cristiano mi hija se ha quedado sin colegio. Me pregunto si alguien dejaría que adoctrinasen a su hija en una religión que dice que sus padres se merecen esto:


En cambio, los cobardes, infieles, nefandos, asesinos, lujuriosos, hechiceros e idólatras y a todos los embusteros les tocará en suerte el lago de azufre ardiendo, que es la segunda muerte.

Apocalipsis 21:8 (Nueva Biblia Española. Ed. Cristiandad. 1975)

Es decir que este dios engreído, egocéntrico, cretino y arbitrario, por el solo hecho de no venerarlo porque uno no cree en su existencia, impone al desgraciado una tortura durante toda la eternidad. Yo nunca desearía eso para quien cree en esta malvada y estúpida religión. Creo que hay un agravio comparativo y, por supuesto, no voy a permitir que nadie le diga a mi hija que tiene unos padres tan malos que merecen ser torturados y quemados hasta que les rechinen los dientes durante toda la eternidad. Ni tampoco que nadie le haga sentirse culpable sin razón, ni rechazar esta maravillosa vida esperando otra postrera que no existe, ni sentirse inferior por tener un par cromosómico XX, ni sentir que su sexualidad es sucia,...

Esta es la moral cristiana; una moral podrida de discriminación, intolerancia, enfermedad mental, sexismo, racismo, impulsos genocidas y represión sexual.

Rechazo al dios cristiano, como rechazo a todos los dioses. No oreis por mí; no quiero ser protegido por un matón cruel y sediento de sangre, no quiero estar a su lado en los cielos, y menos que derrame su lujuriosa y pervertida mirada sobre mi hija.

1 comentario:

  1. Joder, ¡me has encantado!
    Océanos de amor.

    Pudrámonos en el jodido infierno.

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